MADUREZ

A cierta edad cuando uno deja de ser algo joven, cuando los primeros problemas nos obligan a tomar contacto con la realidad y ser conscientes de que nuestra juventud ya no está tan cerca. 

Cuando empiezan nuestros primeros achaques, cuando ya no puede uno correr sin jadear, cuando ya no… Cuando empiezan nuestras dudas existenciales, cuando aún nos resistimos a dejar de ser jóvenes. También aquí la Homeopatía puede ayudar.

Cuando lo más probable es que ya hemos perdido a seres queridos para nosotros. Cuando la pena nos supera o cuando el lumbago nos acompaña después de un mal gesto. Para todos estos momentos y otros más. Cuando en definitiva, necesitamos ayuda, la homeopatia puede ayudar. 

Cómo se manifiesta en nosotros, qué señales nos da, cómo se expresa nuestro cuerpo. No importa como se llame el problema que nos acecha. Lo que importa es que nos supere y deseemos sentirnos recuperados, ya sea de ese gesto doloroso, o de esa pena arrastrada tanto tiempo y que nos resta alegría de vivir, o…

En definitiva, cuando ya ponemos demasiadas veces en nuestro vocabulario " ya no puedo " y queremos cambiarlo por un "quizás si puedo".